viernes, 8 de mayo de 2009

Rose

Dicen que cuando uno está a punto de morir, en pocos segundos por tu cabeza pasan los mejores y perores momentos de tu vida, pero en mi caso no fue así, al menos eso creo; lo único que recuerdo haber pensado fue en qué iba a suceder con la gente que amaba. En ese instante de incertidumbre, cerré los ojos rápidamente, como lo hacía cuando era pequeña y me tenían que inyectar y pensaba que el dolor sería menos si cerraba los ojos. Ese día tenía planeado ir al cine con Andrew, mi novio; y como era usual, nos quedamos de juntar a las 9 de la noche, en el mismo paradero de siempre, pero nos retrasamos. Le dije que no era necesario que tomáramos un taxi -en esos tiempo era muy caro y la película la podíamos ver otro día - , pero se negó pues ya habíamos esperado mucho para verla. No quise seguir discutiendo .Ese día era especial, le contaría que estaba esperando un hijo suyo. Pero todo fue muy rápido, creo que en unos poco segundos el taxi en el que íbamos fue chocado por detrás, lo único que sentí fue a Andrew abrazarme, como si su vida dependiera de mi.
No se cuanto tiempo transcurrió, desperté en un Hospital, sentía dolor en mis brazos y espalda, sentía como si hace pocos minutos hubiera corrido miles de kilómetros. Cuando logré acomodarme, dirigí la vista hacia la persona que me acompañaba: era Erick; al principio pensé que era Andrew - se parecen mucho, los mismos gestos, la misma sonrisa, pero en Erick existía algo que Andrew no tenía, algo que hacía diferenciarlos aunque fueran hermanos- pero me equivoqué.
-¿Como estas?- Estaba afligido, se notaba que había estado la noche despierto.
- ¿Donde está Andrew? - Fue lo primero que se me ocurrió preguntar, algo que me decía que las cosas no estaban bien.
- No importa por ahora, él se recuperará, dime como estás- No respondió a mi pregunta, sólo insistió en que se iba a recuperar.
-¿Que le a pasado a Andrew ? - insistí
- Chocó con tigo, ¿lo recuerdas cierto?
-Claro que lo recuerdo- la verdad que era muy poco lo que había visto ese momento, lo único que sabía es que el auto donde íbamos se había volcado- dímelo, Erick, por favor- Tomé la mano de mi mejor amigo, el que me había acompañado toda la vida, al que le había gustado cuando teníamos 7 años- Dímelo- Vi sus ojos llenos de lágrimas que no quería dejar caer, apretó muy fuerte mis manos y miró sus zapatillas. Cuando éramos pequeños, nunca lloraba y cuando lloraba, siempre le había gustado mirar sus zapatillas, nunca lo supe, a lo mejor tenía vergüenza de llorar frente a mí, dejó de mirarlas y me miró a los ojos.
- Andrew está en coma- al principio no lo entendí muy bien, pero después de unos segundos mi vida se paralizó por completo, no sabía qué pensar, no sabía qué hacer, sentí que mis ojos se llenaban de lágrimas.
Unos brazos me cruzaron, esos brazos temblorosos que casi nunca había sentido, estaban entregándome cariño, pude botar el aire que hace milésimas de segundos no salía junto con mi llanto.
-No... No – Lo negué, no era verdad, probablemente era un sueño - ¡No! ¡No!- mientras gritaba abrazaba tan fuerte a Erick. - Le iba a decir que íbamos a tener un hijo - Mis labios pararon, había tenido un accidente estando embrazada- Erick, mi bebé, lo perdí.-Dejó de abrazarme y logré ver su rostro.
- Debo decirte que fue muy malo ocultarlo. Cuando los doctores nos dijeron que el bebé estaba bien, casi todos nos caemos de espalda, nadie sabía de ese bebé. - esforcé una sonrisa, Andrew lo salvó. Erick se preocupó de acompañarme toda la tarde, inventándome cuentos y chistes, probablemente creía que me ayudaría a sentirme mejor, me contó anécdotas de cuando éramos pequeños que no recordaba, fue un gran amigo, como siempre lo ha sido. Cuando pude estar sola, me recosté en la camilla del hospital , quería descansar pero una enfermera apareció para llevarme a hacer unos exámenes . Cuando llegamos me recibió un doctor de bata blanca , muy fornido que me invitó a sentarme en una de las salas,. Me explicó que quería mostrarme el bebé a través de una Ecografía y me hizo una serie de preguntas que no recuerdo, pero la que más se quedó en mi cabeza fue: ¿Quieres tenerlo? Mi corazón dio un vuelco, pensé en Andrew ¿Qué pasará si Andrew muere?
-No quiero-le respondí, no quería que ese bebé sufriera y que no tuviera padre, para mí ese accidente acabó con mis sueños y mis anhelos.
El doctor no me respondió ,siguió el procedimiento. Tomó el extremo del aparato, pulsó algunas tecla y luego desplazó ese tubo llamado sonda por mi vientre, deslizándolo poco a poco. Giró el monitor para que yo viera, era una mancha, no podía saber dónde estaba mi hijo.
- ¿Ves este poroto?- Señaló el centro de la pantalla, ahí había algo muy difícil de distinguir, era un porotito, que tenía cabeza- Espera un momento- El doctor hizo algunos movimientos y de a poco fue subiendo el volumen, escuché un tambor acelerado, eso eran los latidos de mi hijo.- Te dejaré sola.- Se paró de su asiento y salió de la habitación.
Cayeron lágrimas por mi cara, ahí estaba la muestra de que existía un pedacito mío y de Andrew, cerré mis ojos, aún sentía esos latidos, eran los que en algún momento quise tanto escuchar.
De a poco abrí mis ojos, estaba en la habitación del hospital, era como si no hubiera dormido hace mucho tiempo, el dolor de la espalda se había aliviado un poco. Miré el reloj, las 5:00, era hora de ver a Andrew, lo había pensado, era lo mejor. Me escapé, sabía si algún doctor me veía, me retaría, ningún paciente podía estar en pie. Elegí el piso de los pacientes más graves, el número 2. Llegué al piso y me escondí rápidamente sin que nadie me viera. Tuve que esperar un poco, ya que había dos doctores en el pasillo, sería fácil buscar la habitación de Andrew ya que afuera de cada sala estaba una ficha con el nombre del paciente y el doctor a cargo de él. Esperé que nadie estuviera a la vista, y me dirigí a la primera sala, no era Andrew, hasta que llegué a la última, respiré profundo y abrí la puerta, estaba segura que él estaba ahí, esperándome. Puse mi mano en la fría manilla y abrí la puerta, di un paso y miré a la camilla, ahí estaba, lleno de tubos y con los ojos cerrados. Seguí caminando, no había nadie en la sala, solo estaba su cuerpo que no respiraba solo, no estaba la persona que amaba,, por mientras me sentaba a su lado lloraba con todo mi. corazón , quería creer que él estaba ahí.
- Me dijeron que uno le puede hablar- Me asusté cuando escuché esa voz, era Erick, apoyado en el umbral de la puerta.- Háblale, creo que te escuchará.- Moví la cabeza en señal de que un si. -Te dejaré sola.
Mi dedos los crucé con los suyos, como con la otra mano me sequé las lágrimas, tomé aire, eso me hizo sentir mejor.
-Ahora estamos lejos y yo no he podido aceptar esto, propuse contarte algo, antes que pasara todo, y para nosotros es muy importante...estoy embarazada y tengo miedo, porque quizás tu no estés, cuando el nazca. No te imaginas como se siente escuchar los latidos del bebé, es algo muy impresionante. Mi vida ha cambiado rápidamente, no quiero hacer sufrir a este bebé, si tu estuvieras sería todo distinto. - Apreté más fuerte su mano, lo echaba de menos, quería que estuviera aquí. Solo escuchaba el sonido de la máquina que le ayudaba a respirar y la que marcaba sus latidos, no le escuchaba a él, me recosté al lado suyo, sentí su cuerpo frío, pero aún seguí al lado suyo y mis ojos se fueron cerrando de a poco.
Desperté en la misma sala a la cual había llegado al principio, a mi lado estaba Erick viendo una revista de hace días.
- Hola-me dijo sin dejar de mirar la revista- te quedaste dormida así que te traje. - me senté en la cama.
-¿Sabes algo de Andrew?
- No, nada, ahora mamá está con él, si quieres ir a verlo tienes que decirme, para ti es muy peligroso, estas recién recuperándote de un accidente que casi te cuesta la vida. - Me miró con cara de preocupación , era verdad lo que decía, tendría que avisarle. Me quedé callada por un momento, habitualmente discutía con él por tonteras, me recosté de nuevo. Cuando desperté Erick seguía a mi lado.
- Erick, quiero ir a ver a Andrew. - él me miró con cara de extrañeza, era muy difícil que me llevara, pero al preguntar no perdía nada. - Sé que me dirás que no, pero de veras que quiero hablar con él.
- ¿Sabes lo que significa, a ti no te conviene, estas mal?
- Se que es muy grabe para mi salud, lo tengo claro
– Hablaste con el hace una hora. Creo... Creo que deberías empezar a aceptar que no despertará- Se volteó - Él se irá y no volverá. - Lo escuché llorar.
- Erick, atrévete a decirle a tu hermano que lo quieres.. ¡Claro que se! ¡Claro que sé que no estará con migo! que no sentiré sus manos, ni su olor, que no cargará a mi hijo, por eso no lo quiero aceptar, el complementaba mi vida, como lo hacía con la tuya. Erick, ayúdame a aceptar que estará lejos- Nuca antes habíamos llorado juntos como ahora, se dio la vuelta y me miró- Se que es difícil, se irá y nadie se pudo despedir de él porque nadie supo que la muerte vendría tan rápido para él. - Me abrazó y me dijo al oído: "Yo también lo extrañaré"
Bajamos lo mas rápido, sabíamos que nadie nos podría ver, la hora de visitas ya había terminado. Llegamos a la última habitación del pasillo, ahí estaba, solo había cambiado la sala, se notaba que Erick y su mamá habían estado ordenando. Nos quedamos en silencio, solo escuchábamos el sonido de la máquina que le ayudaba a respirar en conjunto con la otra que marcaba los latidos del corazón.
Cuando no sentamos junto a él, Erick tomó la mano de Andrew.
- Estará todo bien hermano, no te preocupes, ella estará bien, yo me preocuparé de que lo esté, tendrá al bebé y yo le ayudaré a cuidarlo. - se parecía mucho a Andrew, el mismo pelo claro, con pequeños mechones rebeldes que se disparaban de un lado a otro, sus manos tan blancas como las mías y los ojos que aunque estuvieran tan rojos por el llantos, seguían igual de claros como antes- por que es cierto que lo tendrás ¿o no?- lo miré a los ojos y dije un "si" tembloroso.
El sonido de los latidos comenzó a bajar... - Andrew te queda mucho tiempo aquí, tienes que ver a tu hijo, hermano no te vayas, sé que no quieres.
Pedí que eso fuera un sueño, que no fuera realidad, Andrew no se podía ir, el tenía que estar con migo, tenía que acompañarme, para siempre.
- Andrew, no te vayas- le suplicaba inmensamente- Por favor, no te vayas- mis gritos estaban llenos de llanto, él no se podía ir, ahora no. Una enfermera llegó junto a un Doctor que se dirigió a ver a Andrew y luego le habló Erick:
- Tu sabes que ya no queda nada más que hacer.
- ¡¡Tiene que hacer algo, lo tiene!! ¡¡Por Favor!! Él tiene que vivir, fue un maldito choque, ¡La gente vive con esto! ¡¡TIENE QUE HACERLO!! ¡YO LO AMO!- me paré solamente para gritarle al doctor, quería que hiciera algo, Erick me hizo parar y me abrazó llorando.
-Vamos dale un último beso- Me dolió tanto escuchar eso, era la última vez que podría sentir su olor, sus labios y tomar sus manos. Llevé mis labios a su boca, mis labios estaban húmedos y salados por las lágrimas que había derramado... Le abrasé como pude. Todo había terminado, abrasé a Erick mientras escuchaba los últimos sonidos, hasta que esos sonidos se volvieron uno, Había muerto.
- Hora de muerte: 14:15- escuche al doctor decir, pero mi vida se había paralizado, había alguien menos en mi vida.
Los días y las horas pasaron, pero Andrew seguía a mi lado. Veía a cada momento patitas marcadas en la pared de mi pieza y el pudín echo para Rose desparramado en la cocina. No puedo creer que la bebé que no quería, estuviera viva, con migo y fuera mi razón de vida, la princesa que soñaba con mundos de hadas, mi pequeña Rose. Cuanto hubiera deseado que Andrew hubiera estado aquí, para verla crecer y ver cuanto se parece a él y a Erick, pero si Andrew hubiera estado, no hubiera conocido a Erick, no me hubiera hecho parte de él, como él lo es mío.
Hay veces en la vida que no acepté lo que me pasaba, y me enojaba con migo misma por haber llegado a esto, pero hay veces que uno no sabe que lo que te podría pasar y no piensas el para que pasan las cosas, la muerte de Andrew fue el dolor mas grande de toda mi vida, pero también fue un hecho que me sirvió para decirle sí a la vida de mi hija, mi princesa.




Carlis...




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