lunes, 5 de octubre de 2009

Te he extrañado tanto


¿Estás aquí? ¿Me escuchas? Me alegro de que por lo menos pienses en todo lo que he esperado de ti, porque ¿sabes? Aún te extraño.
Siempre te recuerdo… con tu sonrisa inigualable y los destellos de luz matutinos, con tus palabras de sueños, que algunas veces me hacían volar hasta el infinito.
¿Aún no me encuentras? He estado aquí, sentada, esperándote… pero no has llegado. Pienso que soy masoquista, pero tú lo has dicho, creíste en mí... pero hasta ahí llegó. Que horrible es cuando la vida te regala esto… que triste es preguntar por ti, o que me lo pregunten… que triste es sentirse sola, cuando hay miles de personas a tu alrededor. Que horrible es sentir que mi corazón se sacude cuando te nombran, que horrible es perder la fe en ti mismo.
Cierro mis ojos, añorando que vuelvas, te he extrañado tanto, que cada segundo se hace pesado, te has ido tan lejos, que de a poco, el calor de tus brazos se ha ido contigo. Casi dos años de este absurdo martirio, 730 días del deprimente sentimiento que se acumula en mi interior, 17550 horas de lamentaciones y momentos recordándote, tal cual eres… me pregunto si has cambiado, o si recuerdas mi rostro, o si la próxima vez que nos veamos me reconozcas. He cambiado mucho, ni te lo imaginas, desde lo más profundo hasta lo más insignificante, he madurado, como tu lo has querido, pero también me he alejado, lo sé, es culpa mía, pero es más fuerte que yo. ¿Será lo mismo cuando yo me vaya? Si es así, por favor, invéntate algo y no sufras, porque no le deseo a nadie lo que yo he pasado… el peso del corazón es tremendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Labels